Conversión web o conversión en marketing digital es un término que no deja de sonar en foros y blogs relacionados con el marketing online. Es uno de esos conceptos que no resulta sencillo definir, por lo que en este post os vamos a ofrecer algunas claves sobre el significado de la conversión web, qué herramientas podemos utilizar o cómo medirla.
¿Qué es la conversión web?
Se trata de todas aquellas acciones que se esperan por parte de los usuarios al llegar a un sitio web. De algún modo se puede definir como la capacidad de convertir un visitante en un cliente o en un suscriptor, dependiendo del tipo de página web.
La conversión cambia atendiendo al tipo de persona que interactúa con la web. Así, podemos tener conversión de visitante a cliente, conversión de visitante a suscriptor o conversión de suscriptor en cliente de pago, entre otras muchas.
Por tanto, la conversión en una página web es el proceso que se espera que un cliente haga cuando llega a la misma. Las empresas pueden «presionar» a los usuarios a convertirse de uno u otro modo.
La conversión web tiene como objetivo principal conseguir que nadie se vaya de un sitio al igual que entró. El punto de partida de la conversión es siempre un formulario de contacto, una solicitud de información adicional, la descarga de un documento o un correo electrónico, las recomendaciones, el seguimiento en redes sociales… todas estas opciones son alternativas de conversión.
La tasa o ratio de conversión
En el marketing digital, la conversión es uno de los temas a tratar con una mayor profundidad. Para medirla hay que prestar especial atención a la tasa de conversión.
Calcular este ratio consiste en dividir el número de usuarios que actuaron de manera esperada con el total de usuarios que visitan el sitio. El resultado da una idea de la efectividad de la web y de si se están obteniendo los resultados deseados.
Al existir diferentes grados de conversión, existen también distinas tasas, si bien todas ellas están destinadas a medir la efectividad de la web. Va a depender de la estrategia de conversión. No es lo mismo hablar de tasa de conversión para boletines de suscripción que hacerlo en casos de e-commerce, donde lo que se mide es el número de personas que compraron productos o contrataron servicios dividido por el número de visitantes totales.
Existen otros muchos indicadores de la eficiencia de un sitio web, pero la tasa de conversión es uno de los más utilizados para comprobar si se cumplen los objetivos de conseguir clientes o prospectos.
Potenciar las interacciones y la conversión
Conocer la tasa de conversión es importante, pero aún lo es más potenciarla y estimularla de manera constante, así como estar pendiente de cómo evoluciona.
Aumentar el ratio de conversión de una web requiere dedicación y esfuerzo, pero existen herramientas y sencillos trucos que ayudan a darle un empujón a esta tarea.
Una de las acciones más sencillas es la de añadir los datos de contacto de la web en la cabecera. Si a eso se le añade una buena comunicación de los servicios que se ofrecen y testimonios de clientes satisfechos, la tasa de conversión crecerá.
Herramientas de conversión web
De menor a mayor grado de relación con la web, podemos hablar de formularios, suscripciones, descarga de contenidos, cupones, número de seguidores, inscripción y la venta final.
Los formularios son documentos que recopilan información de los clientes potenciales para incorporarlo a la base de datos. Un grado de compromiso más con la empresa son los boletines de suscripción, mediante los cuales el usuario recibe informaciones perióidicas por parte de la empresa.
La recopilación de datos posibilita la descarga de información relevante y de interés para el usuario: memorias, tutoriales, estudios de mercado, e-books<…
En el campo de las redes sociales, la principal herramienta de conversión es el número de seguidores, pero también las interacciones, los comentarios, la capacidad de viralización, etc.
La conversión final es la venta. La adquisición por parte del cliente del producto o servicio ofrecido. Un grado menor es el de los cupones, suponen una alternativa a la compra directa online y con ella los usuarios descargan cupones o promociones con beneficios que el cliente puede o no canjear finalmente.
Medir interacciones para saber si la página web funciona
Vemos por tanto que una buena forma de ajustar y mejorar el rendimiento de la web es medir la tasa de conversión. En el mundo online todas las acciones deben estar focalizadas en la búsqueda de la conversión.
El entorno online necesita de la interacción, es fundamental diseñar estrategias de marketing digital que encaucen y dirijan al cliente potencial a realizar la acción diseñada para la consecución de los objetivos (ganancia de seguidores o suscriptores, venta final de productos, etc.)